Sabías suficiente. Teresa apuntó a la carpeta. Arturo la abrió y mostró hojas en blanco. —Nunca tuve el cuaderno. Ella disparó. La bala toca un archivero. Mariana cayó detrás de un automóvil. Arturo se lanzó sobre Teresa y la pistola resbaló por el piso. Entonces Gabriel entró por la puerta
lateral, desobedeciendo la orden de permanecer afuera. Arturo dejó de luchar al ver al hijo que había ayudado a sepultar. Teresa aprovechó para lanzarse hacia el arma. Mariana arrojó su teléfono destrozado.El aparato golpeó la muñeca de su madre