justo cuando iba a disparar contra Gabriel. Los agentes federales irrumpieron. Arturo cayó de rodillas. Teresa permaneció erguida, incluso cuando la esposaron. —Destruiste a esta familia —escupió. —No —respondió Mariana—. Evita que enterraras a otro hijo. Cuando Lucía revisó la carpeta vacía, Gabriel colocó una pequeña llave sobre el cofre de un automóvil. —El verdadero cuaderno nunca estuvo con ellos —reveló—. Lleva años escondido en El Puerto.
PARTE 3
La llave abría una caja metálica oculta dentro del fresno de la antigua casa de los abuelos. Gabriel