Mi esposo nunca hablaba de su trabajo, así que pedí una cita con él y casi me desmayo cuando entré.

llevaba

en su bolso. Más vieja. Con los bordes ligeramente desgastados.

 

Me lo tendió.

 

Lo tomé con manos temblorosas y lo abrí.

 

La primera página tenía una fecha. Tres años y medio atrás. La semana siguiente a aquella noche en el sofá. Y debajo de la fecha, con la letra de Marco:

 

Si Elena decide operarse, jamás tendrá que sentir lo que sintió su madre. Me aseguraré de ello. Cueste lo que cueste.

 

Pasé la página. Notas. Investigación. Nombres de cirujanos. Nombres de tatuadores médicos.