imagen que tendría de mi hijo durante casi un año entero.
El silencio de esa noche
Al principio no me preocupé. Daniel a veces se quedaba después de clases tocando la guitarra con sus amigos, o pasaba por el parque hasta que oscurecía. Siempre me avisaba con un mensaje, pero pensé que tal vez se le había descargado el teléfono. Preparé la cena, comí sola, lavé los platos y dejé el plato de él en el horno para mantenerlo tibio.
Pero cuando el sol se ocultó por completo y su