PARTE 2: LA CAJA QUE MI HIJA DEJÓ ATRÁS

carta continuaba.

“Hace dos años descubrí que la empresa donde trabajaba mi esposo tenía problemas financieros. Él no era una mala persona, pero estaba desesperado y tomó decisiones equivocadas.”

Fruncí el ceño.

No entendía.

Pasé la página.

“Cuando murió mi esposo, algunas personas intentarían acercarse a ti para controlar los bienes de los niños. Por eso preparé todo.”

Mi respiración

se cortó.

¿Controlar los bienes?

Entonces vi una carpeta con el nombre de una compañía.

La abrí.

Dentro había información sobre una herencia que yo desconocía.

Mi hija y su