A los 29 años pedí la custodia temporal de cinco hermanos huérfanos: mi propia historia cambió la decisión del tribunal

jueza Marinescu dictó su resolución. No me concedió la adopción —era imposible en una sola audiencia—, pero suspendió la separación de los hermanos

y ordenó su colocación temporal conmigo durante sesenta días, con supervisión semanal de la Dirección, evaluación psicológica y revisión completa al final del período.

 

 

«Esto no es una recompensa por su historia», advirtió. «Es una responsabilidad enorme. Todavía no lo entiende, pero aprenderá muy rápido.»

 

Los primeros días en casa

Aprendí que a los niños no se los restaura como a los muebles. La