absoluto silencio mientras el personal técnico conectaba la misteriosa memoria USB a una computadora portátil y comenzaba a examinar
su contenido. Lo que descubrieron dejó atónitos a todos los presentes y cambió por completo la versión de los hechos que había llevado a la condena de Marcus.
El primer archivo digital contenía imágenes de vídeo de alta definición que mostraban a Morrison en lo que parecía ser su despacho privado, contando grandes fajos de billetes mientras hablaba por teléfono. La calidad del audio captó toda la conversación, incluyendo discusiones explícitas