enfermera salió de cuidados intensivos.
Fui hacia ella antes de que Daniel pudiera responder.
—¿Mi madre?
—Está estable. Puede entrar unos minutos.
Di dos pasos y me detuve.
—La factura dice que van a suspender el servicio.
La enfermera tomó el papel del suelo, lo leyó y frunció el ceño.
—Este aviso no lo ha emitido nuestra unidad. Voy a llamar a administración.
Miré a Daniel.
Él miró a Sofía.
Fue un movimiento mínimo, pero suficiente.
—Tú me diste esa factura —dijo.
Sofía palideció.
—Me la entregaron abajo.
—¿Quién?
—No