Miró de nuevo las transferencias.
—¿Reconoce esta empresa?
—No.
Teresa escribió el nombre en su computadora. Pasaron unos minutos en silencio.
Después giró la pantalla hacia mí.
MZ Soluciones Integrales, S. de R.L. de C.V.
El administrador único era un hombre llamado Mario Zárate.
No lo conocía.
Pero debajo, en el domicilio fiscal, aparecía una dirección que sí conocía.
Era el apartamento donde Verónica había vivido antes de casarse con Mauricio.
Sentí que las manos se me enfriaban.
—¿Es una empresa de ella?
—Todavía no lo sabemos con