Parte 2: La casa que ya no podían quitarmekara

certeza —dijo Teresa—. Pero sí sabemos que tres transferencias salieron de su cuenta hacia una sociedad relacionada con su familia política y que usted no recuerda haber autorizado.

Teresa no

levantó la voz. No necesitaba hacerlo.

—Vamos a solicitar al banco el detalle completo de las operaciones. También presentaremos un aviso por posible uso indebido de sus accesos y pediremos medidas para proteger el inmueble.

—¿Y ellos?

—No los enfrente sola. Cuando regresen, no discuta sobre dinero ni sobre la casa. Si intentan entrar a sus cuentas, vender documentos o