Mi Hijo Donó Su Corazón a Una Joven Antes de Morir… Pero La Carta Que Me Dejó Reveló Un Secreto Que Nunca Imaginé

hijo durante diecinueve años.

Había latido cuando dio sus primeros pasos.

Cuando empezó el colegio.

Cuando me abrazó después de la muerte de su padre.

Cuando conoció a Lucía.

Y ahora

seguía latiendo.

Las lágrimas corrieron por mi rostro.

Lucía también lloraba.

Nos quedamos así durante unos segundos sin decir nada.

Finalmente retiré la mano.

—Caleb tenía razón.

—¿Sobre qué?

—Sobre que tienes que vivir.

Por primera vez desde que había entrado, Lucía sonrió ligeramente.

Entonces Elena abrió su bolso.

Sacó una pequeña caja azul.

La caja que Caleb había