conversaciones todos los días.
Caleb la acompañaba algunas veces al hospital y, cuando Lucía estaba demasiado cansada para salir, se sentaba junto a ella durante horas.
Yo no sabía absolutamentev
nada.
En la carta, Caleb explicaba por qué.
“Lucía no quería que nadie sintiera lástima por ella. Quería que la conocieran como una chica normal, no como una paciente esperando un corazón.”
Las lágrimas comenzaron a caer sobre el papel.
Pero todavía quedaba algo que no entendía.
¿Por qué Caleb había mantenido aquella amistad en secreto incluso después de recibir