dejó en este mundo seguirá adelante.
Y aquella fue, finalmente, la respuesta al secreto de su primera carta.
Caleb no quería que Lucía viviera por él.
Quería que ella viviera por sí misma.
Y tampoco quería que yo pasara el resto de mis días esperando volver al pasado.
Su último regalo no fue únicamente su corazón.
Fue enseñarnos a las dos
que, incluso después de una despedida, todavía puede comenzar una nueva vida.
EPÍLOGO — CINCO AÑOS DESPUÉS
Cinco años después de aquella última carta, volví al hospital donde Caleb había