existía una posibilidad.
Nada más.
Pero ocurrió.
Después de su muerte, las pruebas demostraron que su corazón podía ser compatible con una paciente que lo necesitaba desesperadamente.
Esa paciente era Lucía.
Seguí leyendo hasta llegar a las últimas líneas de aquella página.
“Si estás leyendo esto, significa que ocurrió algo que ninguno de nosotros podía asegurar que pasaría.”
“Y si
Lucía está viva, no quiero que la mires y veas solamente mi corazón.”
“Quiero que veas a la chica que me enseñó algo cuando yo todavía creía que tenía toda