PARTE 2
El registro no dejaba lugar a dudas: Arturo Valdés era fundador de Grupo Bancario Ibérico y conservaba el 60% de las acciones con derecho a voto.
Miguel sintió un escalofrío. Aquella visita no figuraba en ninguna agenda. En una nota interna aparecía un dato aún más inquietante: Arturo llevaba semanas recorriendo sucursales sin anunciarse para comprobar cómo trataban a clientes que no parecían rentables.
Miguel corrió hacia el despacho.
—David, tiene que ver esto.
El director ni miró la pantalla.
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