preparada.
Nos sentamos las tres en el salón de la casa amarilla.
—Quiero leerla sola —dijo.
Chloe asintió.
Nora subió a su habitación.
Pasó casi una hora.
Cuando bajó, tenía los ojos rojos.
Se sentó entre nosotras.
—Papá escribió que estaba enfadado consigo mismo.
—Sí —respondió Chloe.
—Dice que debería haberme reconocido como su hija desde el principio.
Chloe bajó
con tu madre.”
La primera frase decía:
“Antes de decidir que tu madre no entiende absolutamente nada, recuerda que probablemente yo estaría de su lado.”
Nora cerró inmediatamente el sobre.