Julian guardaba para ella.
—Yo también estaba cansada de mentir.
—Entonces, ¿por qué no me lo dijisteis antes?
—Porque queríamos esperar hasta que Nora estuviera fuera de peligro.
Chloe tragó saliva.
—El plan era sencillo. Tras la operación, cuando ambos estuvieran recuperados, Julian iba a llevarte a cenar. Yo aparecería con Nora. Y entonces te lo contaríamos todo.
Cerré los
ojos.
Una cena.
Eso era todo lo que nos había separado de la verdad.
Una operación.
Cuatro días.
Y una cena que nunca ocurrió.
—Había comprado algo para ti —añadió