carpeta médica que dejé con el doctor Álvarez. Hay algo sobre nuestra familia que ella merece saber. Y, sobre todo, algo que Nora necesitará saber cuando sea mayor.”
Me quedé mirando aquellas líneas.
Yo había pensado que finalmente conocía todos los secretos de mi hijo.
Su hija.
Las cartas.
Los vídeos.
El testamento.
Pero Julian había descubierto algo antes de entrar en aquel quirófano.
Algo relacionado con la muerte de su hermano.
Y quizá también con la enfermedad que casi había matado a Nora.
Guardé la carta en mi bolso.