Me senté.
—Pero no se recuperó.
El doctor bajó la mirada.
—Lo siento muchísimo.
Chloe tomó mi mano.
—Doctor, ¿qué descubrió Julian?
Álvarez permaneció unos segundos en silencio antes de abrir la carpeta.
—Cuando estudiamos la enfermedad renal de Nora, encontramos ciertos indicadores que justificaban revisar antecedentes familiares. Julian nos habló entonces de su hermano mayor, Mateo.
Escuchar aquel nombre después de tantos años me hizo estremecer.
Mateo tenía veintisiete años cuando murió.
Durante meses había sufrido cansancio, dolores inexplicables y episodios que los médicos atribuían a problemas distintos. Cuando