mi hijo no me había dejado una lista de culpables.
Me había dejado una niña.
Finalmente quedaba el sobre de Nora.
—¿Puedo abrirlo? —preguntó.
Chloe y yo nos miramos.
—Claro —respondió su madre.
Dentro había una hoja y una fotografía.
Como Nora todavía estaba aprendiendo a leer, Chloe comenzó a hacerlo por ella.
“Hola, pequeña.”
Nora sonrió.
—Papá siempre me llamaba así.
Chloe continuó.
“Si mamá te está leyendo esta carta, quizá yo no pueda estar contigo. Hay muchas cosas que todavía eres demasiado pequeña para entender, así que solo