que tu marido conoció hace muchos años.
—¿Por qué lo perseguían?
—Porque descubrió algo que nunca debió descubrir.
—¿Qué?
Andrés respiró profundamente.
—Tu marido trabajaba en una empresa de construcción.
—Lo sé.
—No sabes todo.
Comenzamos a caminar.
—Hace años, mientras trabajaba en uno de los proyectos, descubrió movimientos de dinero que no tenían sentido. Contratos falsos. Empresas que aparecían y desaparecían. Personas que cobraban millones sin haber realizado ningún trabajo.
—¿Y qué hizo?
—Investigó.
—¿Solo?
—Al principio sí.
Andrés hizo una pausa.
—Después descubrió que algunas personas muy importantes