MI ESPOSO MURIÓ HACE CINCO MESES… ESTA MAÑANA, VI A UN HOMBRE IDÉNTICO A ÉL — Y DECIDÍ SEGUIRLO EN SECRETO… SIN IMAGINAR LO QUE IBA A DESCUBRIR…

—¿Por qué?

Miré hacia la calle.

—Porque si no te hubiera seguido, habría pasado el resto de mi vida llorando a un hombre que en realidad seguía vivo.

Él apretó mi mano.

—Y yo habría pasado el resto de la mía escondiéndome.

Nos quedamos allí unos segundos.

Después comenzamos a caminar.

Antes de irnos, miré una última vez aquella vieja puerta.

Durante meses había pensado que detrás de ella encontraría una respuesta.

Pero ahora entendía algo.

A veces, las puertas que más miedo nos da abrir no esconden monstruos.

Esconden