la prueba que le habían exigido? Cuando el kit llegó a sus manos, David dudó.
Durante unos segundos, el hombre que había acusado a su esposa delante de su propio hijo pareció buscar una salida. Intentó devolver el material y dijo que no lo necesitaba porque ya sabía lo que había visto.
Pero la técnica mantuvo la calma. Preguntó nuevamente si solicitó o no el examen.
La esposa observó ese momento en silencio. Poco antes, David había utilizado la certeza como arma. Ahora, ante una respuesta definitiva, necesitaba decidir si