Con personas.
Con seguimiento real.
Con ayuda antes de que fuera demasiado tarde.
Pero todavía quedaba una pregunta.
¿Por qué Amelia había recibido ayuda de mi esposa y nunca me había buscado?
La respuesta llegó una noche cuando me entregó una pequeña caja.
Dentro había una carta.
La letra era de mi esposa.
Mi respiración se detuvo.
“Daniel, si estás leyendo esto, significa que probablemente Amelia encontró a Sophie.”
Mis manos comenzaron a temblar.
“Siempre supe que después de mi partida intentarías proteger a nuestra hija con todo lo que