el comienzo de su final feliz.
Pero había algo que aquellos comentarios no sabían.
Yo nunca había sido una mujer que aceptara su destino sin luchar.
Y tampoco pensaba entregarles mi vida.
1. La mujer que despertó
A las ocho de la noche, un médico salió finalmente del quirófano.
—La paciente ha sobrevivido. Tiene varias fracturas y necesitará una larga rehabilitación, pero, por el momento, su vida no corre peligro.
Asentí.
No sentí alegría ni tristeza.
Mandy era la amante de mi esposo, pero no le deseaba la muerte. Lo