menos por el dinero que ganas o el que no tienes.
Porque el verdadero valor de una persona…
No está en su cartera.
Está en su carácter.
Y el mío… el mío valía más que toda su arrogancia junta.
“Mi Esposo Dijo ‘Págate Tu Comida’… El Día de Su Cumpleaños Respeté Su Regla y Toda Su Familia Descubrió la Verdad”