Volví de un viaje de trabajo y encontré a mi hija sin conocimiento frente a la puerta. Mi esposa se limitó a encogerse de hombros: “Estaba respirando, pensé que no era grave

nos explicó que las autoridades tendrían que investigar tanto las lesiones como la posible falsificación de documentos.

No hubo una detención espectacular ni una sentencia inmediata.

Pero Patricia y Óscar tuvieron que empezar a responder por sus decisiones.

También buscamos asesoría para proteger las cuentas familiares y determinar qué obligaciones económicas correspondían legalmente a cada uno.

Patricia empezó a trabajar para hacerse cargo de sus deudas. Óscar puso a la venta parte del equipo de su taller para devolverle una cantidad de dinero.

Nada de eso borraba lo sucedido.

Durante