de Emily intentó ofrecerle conejos y carne de pollo en
varias ocasiones, pero Luna ignoraba la comida y se alejaba lentamente. Aun así, cada noche regresaba al mismo lugar, apoyando su cuerpo sobre el vientre de la futura madre, como si percibiera algo que nadie más podía notar.
Una madrugada, el hombre despertó sobresaltado y vio a la enorme serpiente estirada a lo largo del cuerpo de Emily, ocupando casi toda su longitud. Asustado, trató de apartarla de la cama, pero Luna reaccionó con un fuerte silbido, algo que jamás