para interrumpirlo.
No es suficiente.
Nunca es suficiente si nadie se atreve a denunciar la violencia antes de que mate.
La historia comenzó a filtrarse rápidamente, porque los funerales son nidos de testigos y el horror, cuando entra vestido de luto, corre aún más rápido entre la gente.
A la mañana siguiente, ya había llamadas, mensajes, rumores y una frase repetida por demasiada gente: “Dicen que la chica dijo algo
en medio del velorio”.
Qué país tan cruel y preciso.
Siempre utilizan los comentarios como