pretexto, incluso si hay un delito detrás.
Pero el verdadero punto de inflexión llegó dos días después, cuando vi el comentario debajo del video que una sobrina lejana había subido del funeral antes de que todo se descontrolara.
No por el golpe.
No por el escándalo.
Solo la habitación, las flores y los pequeños ataúdes con música de órgano de fondo.
La mayoría de los comentarios expresaban luto, horror, preguntas, curiosidad morbosa e indignación.
Y entonces apareció uno escrito por una cuenta sin foto,