hasta que toda la casa quedó en silencio. Entonces revisé discretamente el despacho de mi hermana. Dentro de un cajón encontré varias carpetas del seguro de la vivienda, copias de las escrituras de nuestra casa y una llave idéntica a la que Ricardo decía haber perdido meses atrás. Pero lo que terminó de destruir todas mis dudas fue una fotografía tomada casi dos años antes. En ella aparecían Ricardo y Gabriela abrazados durante un viaje a Valle de Bravo. La fecha estaba impresa en una esquina. Aquel fin de semana
¡MI ESPOSO ME BESÓ ANTES DE SALIR DE CASA COMO CADA MAÑANA