por una fuga de gas.
Los investigadores decidieron intervenir los teléfonos de ambos. Apenas cuarenta y ocho horas después obtuvieron la conversación que necesitaban. Ricardo llamó a Gabriela creyendo que nadie los escuchaba.
—¿Encontraste los documentos?
—Todavía no. Carolina debe tenerlos escondidos.
—Buscalos antes de que la policía registre la casa. Sin esos papeles nadie podrá demostrar quién es el verdadero dueño del dinero.
El comandante detuvo la grabación y me miró fijamente.
—Señora… ya no creemos que el seguro fuera el verdadero motivo.
Sacó un antiguo expediente encontrado en
¡MI ESPOSO ME BESÓ ANTES DE SALIR DE CASA COMO CADA MAÑANA