¡MI ESPOSO ME BESÓ ANTES DE SALIR DE CASA COMO CADA MAÑANA

que yo desconocía la investigación. Regresé con Lucía a la casa temporal de Gabriela mientras la fiscalía instalaba cámaras y dispositivos de grabación autorizados judicialmente. La espera terminó una noche cuando Ricardo llegó creyendo que yo dormía. Él y Gabriela entraron al estudio y comenzaron a discutir.
—La explosión salió mal porque la niña escuchó demasiado —dijo Ricardo con evidente desesperación.
—Te dije que no debíamos hacerlo ese día —respondió Gabriela—. Si hubieras esperado unas semanas, nadie habría sospechado.
—Ya no había tiempo. El fideicomiso vencía este mes.
Cada palabra