que todos deberían oír.
Y en ese momento, el móvil de Marcus empezó a vibrar con una llamada de Julianne que ya no pudo contestar.
PARTE 2
El Dr. Vance silenció el monitor,
y ese silencio fue peor que cualquier grito. Penélope se incorporó,
pálida bajo el maquillaje, mientras Roxanne dejaba de grabar. Marcus dio un paso hacia la pantalla, como si pudiera corregir la realidad solo con mirarla.
“¿Qué quieres decir con fechas?”
El doctor respiró hondo.
“Según las medidas, el embarazo no está tan avanzado como informas.