Esteban.
Mi propio hermano.
Sofía cerró la carpeta.
—Mariana, creo que tu familia no te está contando toda la historia.
Miré el teléfono.
Tenía siete llamadas perdidas de mi madre.
Y un mensaje de Esteban.
“Necesitamos hablar antes de que hagas algo de lo que todos nos arrepintamos.”

Lo leí dos veces.
Después respondí una sola frase:
“Ahora sí quiero saberlo todo.”
Y por primera vez, fui yo quien decidió cuándo comenzaría la conversación.v