Después de cinco años bañando a mi esposo paralítico, lo escuché reírse y decir que yo era “una enfermera gratis”. Ese día no grité… ese día empecé a quitarle todo sin que se diera cuenta.

Las paredes con fotos de nuestra boda, donde yo aparecía con un vestido blanco y una cara que todavía no sabía lo que le esperaba.

 

—No, Esteban —dije—. Aquí ya no.

Esa noche dormí por primera vez en mi cuarto con la puerta cerrada.

No dormí bien.

El cuerpo no aprende libertad en una noche. TratarEl Insomnio

Me desperté varias veces esperando su voz.

“Brenda.”

“Brenda, agua.”

“Brenda, voltéame.”

“Brenda, no seas inútil.”

Pero Claudia estaba en la sala.

 

Y cada vez que el impulso de levantarme me