y, en lugar de regresar a Guadalajara, tomó el camino que llevaba hacia el rancho donde Mariana había trabajado.
PARTE 3
El Rancho Los Robles se levantaba detrás de una cerca de piedra y un portón de hierro que parecía más apropiado para una hacienda turística que para un negocio ganadero.
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Alejandro estacionó frente a la entrada y observó durante unos segundos.
Veintiséis años atrás, la familia Robles ya tenía dinero.
Ahora tenían poder.
Y el poder, Alejandro lo sabía mejor que nadie, casi siempre dejaba