Mi compañero canino recibió una bala por salvarme; tres días después, todo un pueblo hizo algo que jamás olvidaré.
Bruno cayó antes de que yo entendiera lo que acababa de pasar.
Un segundo antes estaba delante de mí, avanzando por la sala de aquella casa con las orejas levantadas. Al siguiente, escuché una detonación y vi cómo su cuerpo se doblaba sobre el piso.
—¡Bruno!
Corrí hacia él.
El hombre al que buscábamos también había caído después del impacto de Bruno contra su pecho. El arma terminó varios metros más