secuestrado.
—La siguió.
—Lo admite. Dice que recibió órdenes de recuperar su teléfono, pero asegura que la perdió en la carretera.
—¿Y la camioneta blanca?
—Afirma no saber nada.
—¿Le crees?
Ortega negó.
—Mi opinión no importa. Necesitamos comprobar su versión.
Eso era lo correcto.
—¿Qué está dispuesto a contar?
Ortega abrió su libreta.
—Según Price, el sheriff lleva años utilizando su posición para proteger determinadas operaciones comerciales. Price admite haber participado en encubrimientos administrativos y manipulación de informes.
—¿Admite haber intentado colocar un arma junto a Ethan?
Ortega me