El sheriff disparó a mi hijo y se rio… pero no sabía quién era realmente su padre

—Bell.

—Y las cajas.

—¿Qué había dentro?

Ortega me miró.

—Dinero y documentos.

—¿Cuánto?

—Todavía no lo sabemos.

Entonces añadió:

—Pero Price nos dio la ubicación de un almacén.

Horas

después, investigadores estatales ejecutaron una orden de registro.

Encontraron archivadores.

Ordenadores.

Documentos financieros.

Y una caja fuerte.

Dentro había copias de contratos del condado y registros de pagos que coincidían parcialmente con los documentos de Bell.

Pero lo que más llamó la atención fue una carpeta marcada con una sola palabra:

VANCE.

Cuando Ortega volvió al hospital aquella noche, llevaba