muertos van a regresar?
Marcus no respondió.
Ortega permanecía completamente inmóvil.
—¿Tienes pruebas de que Eleanor Shaw sigue viva?
Marcus abrió su teléfono.
Mostró una fotografía.
Había sido tomada hacía
ocho meses.
Una mujer de unos setenta años salía de un edificio en Vancouver.
Cabello plateado.
Gafas oscuras.
La reconocí.
Eleanor.
La mujer que había cuidado a Ethan cuando era pequeño.
La mujer cuyo funeral habíamos celebrado diez años atrás.
—¿Laura sabe esto?
—No.
Me giré hacia la puerta.
—No se lo vas a decir todavía —dijo Marcus.
Me volví.