había otra línea.
“Después será demasiado tarde.”
Miré el reloj.
03:41.
Tenía poco más de dos horas.
Llamé a Mason.
Respondió inmediatamente.
—Habla.
—Tenemos una grabación parcial y posiblemente una testigo.
—¿Dónde?
Le di la dirección de la gasolinera.
Escuché un teclado al otro lado.
—Voy a mandar a alguien.
—No. Nadie entra, nadie toca nada y nadie se hace pasar por policía. Quiero una copia obtenida legalmente o al propietario dispuesto a conservarla para los investigadores.
Mason se quedó callado.
Después se rio suavemente.
—Sigues siendo el mismo.