El sheriff disparó a mi hijo y se rio… pero no sabía quién era realmente su padre

interesante. La empresa aparentemente no tiene empleados registrados en esa dirección. Solo un apartado postal y un agente legal.

—¿Quién?

Se escuchó el teclado.

—Un abogado llamado Vincent Hale.

Ortega

cerró los ojos.

—Maldición.

—¿Lo conoces?

—Es el abogado personal del sheriff.

La situación empezaba a tomar forma.

Pero todavía teníamos piezas sueltas.

Entonces Daniel llamó.

—La fiscalía ya está aquí. Las grabaciones están preservadas.

—¿Qué muestran?

—Más de lo que pensábamos.

Escuché movimiento al otro lado.

—Hay una segunda cámara apuntando hacia la carretera.

—¿Y?

—Captó el coche de