mientras sus padres celebraban una compra de 150.000.
Tampoco explicaba por qué una decisión financiera anterior aparecía ahora entre los documentos, ni el papel de esa tercera persona que empezaba a asomarse en la investigación.
El secreto detrás del secretoEl abogado hizo una llamada breve para confirmar un dato. Emily solo escuchó fragmentos: una fecha, un nombre, una referencia a una cuenta. Al colgar, la miró y le dijo:
«Tengo que verificar una última cosa antes de mostrártelo. Porque cuando abras esta carpeta, sabrás quién estuvo involucrado.»
Emily apoyó