persona aparecía vinculada a esas decisiones. Alguien que podía explicar por qué sus padres habían actuado como lo hicieron mucho antes de que Emily necesitara los 5.000 dólares.
Más allá del dinero
Por primera vez desde que ganó la lotería, Emily comprendió que los 2,4 millones no eran el centro de la historia. El dinero le daba opciones,
pero no explicaba por qué su familia había tratado su necesidad médica como una molestia, ni por qué Jake tuvo que vender las herramientas del abuelo para reunir 840 dólares