pasado meses encerrada en su pequeño departamento de Santa Tere, analizando recetas, tickets de farmacia y registros de llamadas hasta conectar cada punto de la traición.
El doctor Santiago abrió la carpeta roja y extrajo los resultados de una prueba genética oficial ordenada por el juzgado de lo familiar tres semanas atrás. El documento contenía los perfiles de ADN de Rodrigo, Vanessa y el recién nacido que llevaban en brazos.
—Durante el proceso de fertilización in vitro al que Vanessa se sometió el año pasado —explicó el especialista—, se utilizaron