El eco del expediente roto

El encuentro en el frío pasillo del hospital no era una casualidad ni un capricho del destino. Elisa Navarro había planeado cada segundo de ese instante durante los últimos cuatro meses de insomnio. Mientras Rodrigo sostenía al bebé con un orgullo ciego y vanidoso, la realidad comenzaba a desmoronarse bajo sus pies sin que él pudiera anticiparlo.

Vanessa Córdova dio un paso hacia atrás, intentando ocultar los aretes de perla robados detrás de su cabello bien peinado. El brillo de la culpa comenzaba a manifestarse en sus ojos dilatados. El