La niñera curvy le pidió al hombre más temido de la ciudad que fingiera ser el papá de un niño al que molestaban en la escuela, pero nadie esperaba que volviera a aparecer al día siguiente

cena no fue una historia de cuento de hadas. Dominic habló poco al principio, Claire se burló de su manera excesivamente seria de leer el menú y ambos descubrieron que tenían opiniones completamente opuestas sobre las películas románticas. Pero cuando él la acompañó a casa, se detuvo antes de besarla y le preguntó si podía hacerlo. Claire sonrió, le tomó la mano y respondió que sí. Fue un beso tranquilo, sin promesas imposibles ni necesidad de demostrar nada. Por primera vez, Dominic sintió que podía acercarse a alguien sin convertir