Solo que le regales una noche en la que no tenga que sentirse diferente. Dominic volvió a mirar la fotografía. Noah tenía una mochila demasiado grande para su cuerpo, el cabello revuelto y una expresión seria mientras señalaba su automóvil. Algo en aquella imagen le recordó una época de su propia infancia que llevaba años intentando olvidar: un niño esperando junto a una ventana, convencido de que su padre regresaría antes de que oscureciera. El hombre nunca volvió. Dominic aprendió muy pronto que esperar a alguien podía doler más que
La niñera curvy le pidió al hombre más temido de la ciudad que fingiera ser el papá de un niño al que molestaban en la escuela, pero nadie esperaba que volviera a aparecer al día siguiente