agradeció el café que ni siquiera había probado y se dirigió hacia la salida. Antes de que cruzara la puerta, Dominic la llamó. —Harper. Ella se volvió. —¿Qué? —Si ese niño me pregunta algo que no pueda responder, no voy a inventarle una historia para hacerlo sentir mejor. —No te pediría que hicieras eso. —Bien. Porque no sé fingir ser alguien que no soy. Claire lo observó durante un instante y pensó que, tal vez, aquella era precisamente la razón por la que Noah lo había elegido.
Dominic podía ser